Logro darme cuenta en los italianos tienen una costumbre muy arraigada hacia el juego. Cuando estuve en el sur por ejemplo, cada una o dos cuadras había una de estas casa de apuestas en donde muchos televisores pasan partidos de fútbol o carreras de pingos, todo, le apuestan a todo. Acá en el norte es un poco más normal la cosa y aunque se ve que suelen jugar, no es como al sur.
Si vas a comprar puchos o tabaco, en mi caso, en esos puestos que suelen vender desde caramelos, hasta diarios, dominó, monópoli, revistas de sudoku o palabras cruzadas, podés encontrar miles "gratta e vinci" diferentes. Con Mario jugamos de vez en cuando al "Millardario".
El frío me hace muchas veces quedarme en el auto, o sólo porque no tiene sentido que bajemos los dos a comprar puchos, entonces de repente, algunas veces y a modo de sorpresa llega Mario y me da un gratta e vinci y yo feliz. Sólo que nunca gané nada. Ayer por primera vez gané 5 eur, que es el valor de otro gratta e vinci y que por lo general cuando sale ese premio se juega otro en el que no se saca nada.
Descubrí un truco de los que hacen el gratta e vinci que es el siguiente: uno tiene que raspar unos casilleros y luego otros y si esos que se raspan primero coinciden con alguno de los que se raspa en segunda instancia se debe entonces raspar en el lugar donde dice premio a ver cuánto ganó. La cosa es que estos señores, te ponen números muy cercanos, no es que uno raspe en primera instancia el 54 y en segunda instancia el 12 y uno dice, bueno, perdí por mucho, no, no, no... si uno raspa el 54 el número que no le coincide será el 53 o el 55. Pienso que lo hacen precisamente por eso para que uno sienta que estuvo cerca de ganar y entonces vaya a por más.
Lo sé, mi descubrimiento no es una genialidad, pero me pone contenta igual saber por dónde viene la mano y sentir que conmigo no se jode. Igual me sigue poniendo más feliz cuando Mario entra al auto, me tira el gratta e vinci y lo raspo con ilusión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario