Entre sueños y vigilia me vino esté título a la cabeza. "Mi tortuga", lo extraño es que hablaba de otra cosa, o la sensación de lo que sentía y representaba era otra cosa.
Sentí a Teo cerca. Días atras soñé con ella tan vivamente que me desperté con la certeza de que había sentido la piel de sus brazos, que habíamos chocado las palmas de nuestras manos como muchas de las veces que nos poníamos a hablar de cualquier cosa, mientras esto sucedía, chaz, chaz, chaz, y la conversación seguía y nuestros choques de mano al mismo tiempo. Una convención entre nosotras.
Eso soñé hace unos días y lo recordé al despertar.
Hoy fue diferente. Aparecía este enunciado, "Mi tortuga", y yo con la certeza de que Teo otra vez estaba conmigo en mis sueños. El sueño era también que escribía la historia de "Mi tortuga" en el blog pero que era una historia sobre ella.
Siendo fiel a esto escribo lo que sale, lo que recorto, lo que intento recordar y sólo llega el título y la certeza de todo lo demás.
Hace unos días, con lo que deja de ser una amenaza de frío para convertirse en realidad, dije que estaba por ser tortuga, guardar la cabeza y comenzar a hibernar. La definición de hibernación es la siguiente:
La hibernación es un estado de hipotermia regulada, durante algunos días, semanas o meses, que permite a los animales conservar su energía durante el invierno. Durante la hibernación el metabolismo de los animales decrece hasta un nivel muy bajo, además de tener una temperatura corporal y frecuencia respiratoria inferior a lo normal, usando gradualmente las reservas energéticas almacenadas en sus cuerpos durante los meses más cálidos.
No me parece ya tan extraño. Hace casi un año que Teo empezó a irse hasta que se fue. Durante una vida, mi vida, Teo me entregó la suya.
Se unen los cables y hacen chispas. Se encienden las luces de los arbolitos de navidad y la oscuridad desaparece. Será que para pasar estos días de fiestas habrá que recurrir a la energía de los meses más cálidos de la vida.
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