Uno de los principales argumentos/técnicas de la pastelería es incorporar aire a determinadas preparaciones para obtener ciertos resultados. Esas masas esponjosas, suaves, listas para ser cortadas y rellenas con las mil y una posibilidades de cremas más o menos aireadas, siguiendo otros pasos para conseguirlo... Digamos que en la pastelería el aire no es un tema menor, sino una gran clave de éxito.
Hoy, por primera vez, en mi tercer lección de canto, de mi salieron sonidos agradables y con una potencia aceptable. El truco? El aire, la forma de inspirar, mantener y exhalar el aire que convierte a nuestro cuerpo en caja musical.
No fue difícil llegar a esta conexión mental, fue casi automático cuando mi profesora me dijo que hoy habíamos hecho unos cuantos pasos adelante respecto de la respiración y nombró al aire. Materia que no cuesta un centavo en sí misma, pero que tiene la capacidad de adquirir varios usos, formas, nombres y la que une "casualmente" las dos cosas que estoy haciendo en esta etapa.
Así fue que me pregunté si se trata de una etapa liviana en mi vida, pero en realidad creo que se acerca más a mi por lado de la oposición, contrarestando las cuesta arriba y recordándome que liviano me gusta más.
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