Es cierto, en Italia se come muy bien, impecablemente podría decir. Ellos lo saben y como lo saben lo promocionan, lo dan a conocer, así es que hay una "sagra" de cada cosa que se come o toma en la región específica en donde se cultiva. Me perdí la del Pistacho en Bronte, al sur, en Sicilia, pero agarré la de la castaña acá al norte, en Cuneo.
Diré al respecto que me pareció un choreo, tanto es así que de castaña sólo probé una torta que, sí es cierto estaba buena, pero todos los demás stands de la feria jugaban un poco al "Don pirulero" y cada uno no sólo atendía su juego sino que vendía y promocionaba lo que le daba la gana. Stand de cremas y mermeladas, nada con la castaña, sí productos naturales y muy buenos, pero... y mis castañas??? Terminé por comprarme una hermosa calabaza de las alargaditas que no había visto antes por acá, con tal emoción que hasta me metí dentro de la tienda y le pedí elegirla yo misma.
Aquí van unas fotos de cómo cocinan las castañas para venderlas como pochoclo ya que se comen calentitas, lo único autóctono que encontré.
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