Una de las primeras cosas que notó Mario en el cielo Argentino es que las nubes se mueven más rápidamente que en el cielo Italiano, y que la profundidad del cielo parece mayor, más aire, más espacio, más cielo. Bandera celeste y blanca.
Una de mis primeras impresiones en Argentina fue más bien una sensación, la sensación de volver a entenderlo todo, y no hablo de dificultades idiomáticas, sino de agarrar el auto, ir a Mar del Plata y parar en Atalaya, sabér qué es, por qué, cómo, qué pedir, cómo comerlo, qué diario leer mientras el café con leche sigue humeando y las medialunas (más chicas que una vez) tienen el sabor a la costumbre y no a la mejor medialuna.
1 comentario:
Yyyy? Por acá también se le extraña. No pierda las buenas costumbres.
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