Me da risa pensar en la frase de esa canción. Y es que a veces es muy real y se representa en los ejemplos más insólitos, por supuesto.
Hoy en la estación de tren de Alba esperaba a mis amigos de Torino que venían retrasados. Justo enfrente hay un negocio chino que tiene un cartel en la puerta enorme que dice "Abierto los domingos". Me adentré y compré la pomada del tigre, esa que me recomendó mi amiga Agos desde España para el dolor que aqueja mi columna.
Así es como: esperando a los amigos de torino en la estación de tren de Alba una chica Argentina compró la pomada china para los dolores lumbares.
Estas son las cosas que me hacen reír. A veces de verdad que se es feliz con poco.
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